Entender el juego antes de venderlo
Cada vez más técnicos, arquitectos e ingenieros ofrecen servicios de licencia de actividad a través de internet. La idea es buena: tener presencia online, captar clientes y simplificar procesos. Pero, como en todo, no basta con estar, hay que saber estar. Muchos cometen errores graves que afectan su posicionamiento, su reputación y, en última instancia, su facturación. Este artículo no es para criticar, sino para ayudarte a corregir lo que quizás ni sabías que estabas haciendo mal. Si estás en este sector y quieres captar clientes online de forma efectiva, quédate hasta el final.
No es solo una web bonita, es visibilidad
Uno de los errores más comunes es pensar que tener una página web atractiva ya es suficiente. Error de manual. Lo que no se ve, no se vende. Y para que te vean, necesitas posicionarte en Google. Ahí entra el SEO. Muchos profesionales no invierten ni tiempo ni recursos en trabajar su posicionamiento web. No optimizan textos, no incluyen las palabras clave adecuadas, no generan contenido útil, y por supuesto, no hacen una estrategia de enlaces. ¿Resultado? Una web más bonita que funcional, que no recibe visitas y mucho menos clientes.
Desaprovechar la palabra clave “licencia de actividad”
Otro fallo habitual es malgastar —o ignorar— las palabras clave. Por ejemplo, la expresión licencia de actividad es una de las más buscadas por usuarios que necesitan iniciar o regularizar un negocio. Pero muchos servicios online no la utilizan correctamente. O la repiten de forma antinatural, o directamente no aparece en los textos principales de la web. ¿Sabías que colocarla en el lugar adecuado, con el tono correcto y en un contexto útil, puede marcar la diferencia entre aparecer en la primera página de Google o vivir en el olvido digital?
Usar mal o no usar “licencia apertura”
El término licencia apertura también tiene mucho peso en las búsquedas. Pero lo que suele pasar es que lo tratan como sinónimo exacto de licencia de actividad, y aunque en la práctica suelen ir de la mano, hay matices que se deben explicar. Cuando no se aclaran, se pierde la oportunidad de dar confianza al usuario y de mejorar el posicionamiento. Además, hay webs que ni siquiera mencionan este término en sus contenidos. Si estás vendiendo este tipo de servicios, no puedes darte el lujo de ignorar cómo buscan tus potenciales clientes.
No hablar del “precio proyecto técnico para licencia de apertura”
Un clásico: no incluir información sobre el precio proyecto técnico para licencia de apertura. El usuario que llega a tu web suele estar buscando algo concreto: cuánto va a costarle abrir su negocio. Si no das una pista —ni siquiera un rango orientativo—, se va. No le hagas eso. No se trata de poner precios cerrados si no puedes, pero sí de orientar. Decir, por ejemplo, que el precio depende del tipo de local, la superficie o la actividad, pero que los honorarios parten de una cantidad aproximada. Esa transparencia posiciona mejor que cualquier campaña.
Prometer lo imposible en los anuncios
En el mundo digital, las promesas baratas salen caras. Muchos profesionales anuncian “licencia en 24h” o “todo incluido por 100€” sin explicar las condiciones. ¿Qué pasa después? El cliente se siente engañado, pone una reseña negativa y tu reputación se va por el desagüe. Google también penaliza las webs con malas valoraciones. Ser claro y realista no solo es más ético, también es más rentable a largo plazo. Explica plazos, detalla servicios y evita el marketing agresivo. No subestimes al cliente que busca licencia de actividad; muchos ya han pasado por una mala experiencia.
Descuidar el blog (o no tenerlo)
Hay algo que Google ama: el contenido útil. Y un blog bien gestionado puede atraer tráfico cualificado a tu web cada mes, sin gastar un euro en publicidad. Pero muchos servicios online de licencias ni siquiera tienen un blog. O peor, lo tienen desactualizado, con artículos que no responden a las dudas reales del usuario. Un blog activo con temas como “Requisitos para abrir una cafetería” o “Errores al pedir la licencia de actividad” puede posicionarte como experto y generar confianza inmediata. Si no estás haciendo esto, estás dejando pasar clientes que ya están buscando lo que tú ofreces.
Formularios de contacto que espantan
Otro error frecuente está en la parte final del embudo: el formulario. Algunos son tan complicados o largos que el usuario se cansa antes de enviarlo. Otros ni siquiera funcionan. Y muchos no dejan claro si recibirás una llamada, un email o un presupuesto. ¿El resultado? Un cliente que se va sin avisar. Simplifica. Pide solo los datos esenciales. Asegura que funciona desde móvil. Y responde rápido. Porque si no lo haces tú, lo hará la competencia. Recuerda: el SEO te trae tráfico, pero la experiencia de usuario lo convierte en cliente.
No aprovechar los enlaces internos
Una buena estrategia de posicionamiento web no se basa solo en palabras clave. Los enlaces internos ayudan a que Google entienda mejor tu sitio y distribuyen la autoridad entre las páginas. Si en tu web tienes un artículo sobre “proyecto técnico para licencia de apertura”, aprovecha para enlazar desde otros contenidos relevantes. Por ejemplo, si escribes sobre “licencias para bares”, enlaza al artículo del proyecto técnico. Esto mejora el SEO, pero también ayuda al usuario a navegar, entender y confiar en tu servicio.
Ignorar las búsquedas locales
Muchos clientes buscan “licencia de actividad en Sevilla” o “licencia apertura Madrid”. Si no estás incluyendo referencias locales en tu web, estás perdiendo visibilidad. Google da prioridad a resultados cercanos cuando se hacen búsquedas locales. ¿Qué puedes hacer? Crear páginas específicas por provincia o ciudad, trabajar fichas de Google Business, y adaptar tu contenido para incluir referencias geográficas sin que suene forzado. Si tú no lo haces, tu competencia sí.
Usar lenguaje técnico sin explicar nada
Si en tus textos usas palabras como “memoria técnica”, “infografía acústica” o “proyecto visado” sin explicar qué significan, el usuario se va. Y si el usuario se va rápido, Google te baja posiciones. La clave está en ser claro. No se trata de hablar como si tu cliente fuera tonto, sino de traducir el lenguaje técnico al idioma del que está buscando una solución. Si tu web suena como un manual de ingeniería, es probable que estés espantando al 90% de los potenciales clientes.
Pensar solo como técnico y no como comercial
Muchos profesionales que ofrecen licencias online siguen pensando como técnicos: se enfocan en normativas, planos, y requisitos, pero no en cómo vender. Y eso se nota en sus webs, que parecen más un pliego del BOE que una puerta de entrada para nuevos clientes. El SEO, el diseño, el contenido, el mensaje… todo tiene que estar pensado para atraer, informar y convencer. No es cuestión de mentir, es cuestión de comunicar mejor. Porque el mejor servicio del mundo, si no se entiende ni se encuentra, es como si no existiera.
Desaprovechar testimonios y casos reales
Nada genera más confianza que ver que otros ya pasaron por lo mismo y quedaron satisfechos. Pero muchos servicios de licencias no muestran testimonios ni casos reales. Un simple “Ayudamos a abrir una tienda en Granada en menos de 30 días” tiene más fuerza que cualquier frase genérica. Añadir estas experiencias mejora la conversión y puede incluso ayudarte con el SEO si se hace bien. Humaniza tu marca, muestra el resultado, y verás cómo el cliente te busca a ti sin que tú tengas que perseguirlo.
No medir nada, y por tanto no mejorar
Para muchos, el SEO es un misterio. Pero no tiene por qué serlo. Hay herramientas (muchas de ellas gratuitas) que te dicen cuántas visitas tienes, qué páginas funcionan mejor, y qué buscan los usuarios que llegan a tu web. Si no estás usando Google Search Console, Analytics o herramientas como Ubersuggest o Ahrefs, estás conduciendo con los ojos cerrados. Y sin datos, no puedes mejorar. Medir es entender. Y entender es vender más. No lo dejes pasar.
Conclusión: posicionarse es ofrecer confianza
Ofrecer servicios de licencia de actividad en internet no es solo cuestión de cumplir con los trámites. Es saber comunicar, posicionarse, atraer y convertir. Es entender que el cliente busca confianza antes que precio. Que Google premia lo útil, lo claro y lo relevante. Que el SEO no es magia, sino trabajo constante. Si evitas estos errores y aplicas lo aprendido, tu presencia online se va a notar, y tus ingresos también. Y si quieres seguir aprendiendo o necesitas ayuda para mejorar tu estrategia digital, aquí estamos. No te quedes fuera del radar digital.







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